El Cerverano

El otro día me colé con Vega en el campo del Cerverano. El antiguo campo del Club Deportivo Cerverano, el campo municipal del Tolmo, ahora convertido en escombrera del pueblo. Pasamos por un agujero en la valla. Fue como volver atrás en el tiempo, a mis 11 años, los que tienen ahora las mellizas futbolistas. Cuando veníamos a ver los partidos y animar al Cerverano. Las porterías resisten en pie. Y los anuncios en la tapia siguen prácticamente intactos, solo un poco descoloridos. “Creaciones Jiménez. Todo en moda infantil y juvenil. En Cervera, calle Doctor Zapatero, 5”. Me emociona el recuerdo del negocio de confección que montaron nuestra abuela y nuestras tías. También había anuncios más futbolísticos: “Para meter muchos goles comprar en carnicería Lorenzo Santamaría los chorizos y jamones”. Lo demás (los vestuarios, los banquillos, la valla, el terreno de juego…) está como si el campo hubiera sufrido un ataque nuclear. La imagen del abandono, la despoblación y la desidia.

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“¿Aquí jugaba el Cerverano?”, pregunta Vega sorprendida. Y viajo en el tiempo. Me acuerdo de que los días de partido se comía pronto en casa de los abuelos. Nuestro abuelo Pedro fue delegado y luego presidente. Se encargaba de las fichas, las camisetas, de organizar los viajes y mil recados más. Como no había focos, los partidos se jugaban a primera hora de la tarde para aprovechar la luz antes de que se pusiera el sol. Recuerdo el paseo hasta el campo del Tolmo, en lo alto del pueblo. Recuerdo ir con mi hermana y con mis primos. En el descanso buscábamos al tío Manolo o al tío Juan Cruz para que nos invitaran a algo en el bar (una bolsa de patatas o un batido de chocolate, no había mucha oferta). Recuerdo el campo de tierra, las marcas de los tacos, algunos piques con pueblos cercanos, mucho público. Había que ir pronto si querías coger sitio en alguno de los bancos de piedra. Recuerdo después de los partidos o al día siguiente ir con mis primos al barranco a buscar los balones que se salían del campo. Aún miro cuando paso por el camino de Canejá a ver si hay alguno olvidado entre las zarzas.

En Google se pueden encontrar estadísticas y algunos datos. Como que el Cerverano jugó catorce temporadas, entre 1982 y 1996. Empezó en un grupo navarro-riojano en Segunda Regional, luego subió a Primera Regional y los últimos años jugó en la Regional Preferente riojana. En la revista Piedralén, que editó el Ayuntamiento de Cervera de Río Alhama en los años 80 y 90, encuentro más información. Estos días navideños también he preguntado en tertulias. Me gusta sacar mi libreta y escuchar historias cerveranas. Me cuentan que en los años 40 los muchachos del pueblo se juntaban a jugar al fútbol en el prado de la Palilla, por el monte del Mediano. Después se construyó un campo de fútbol junto al Alhama, donde ahora están las piscinas. Pero la yasa histórica del año 1956, la que arrasó cosechas, puentes y casas, también se llevó por delante el campo de fútbol de San Miguel.

En los primeros años de la democracia se retomó la idea de hacer un nuevo campo de fútbol municipal y fundar un equipo federado. El campo del Tolmo se inauguró en las fiestas de San Gil, el 3 de septiembre de 1982. Esa primera temporada 1982-83 el equipo contó con 23 jugadores y quedó séptimo en la liga, que ganó el Atlético Milagrés. El máximo goleador del Cerverano fue Enrique Jiménez, con 25 goles. El primer año hubo 298 socios: los hombres pagaban 1.000 pesetas y las mujeres, 500. “Los primeros años éramos una pandilla de amigos. Luego se incorporaron nuevos jugadores del pueblo y hasta se hicieron fichajes. El Cerverano llegó a tener muy buen equipo. Es una pena que con los años el equipo se perdiera, y el campo quedara como está ahora”, me cuenta Félix Vidorreta, jugador y vocal de la junta en las primeras temporadas, hasta que se marchó a trabajar a Madrid.

El equipo terminó renqueante y casi sin jugadores la temporada 95-96. Después hubo unos años años sin fútbol en Cervera. El campo del Tolmo quedó abandonado. Ahora hay un club de fútbol sala con varios equipos, el Club Deportivo Cerverano Raulito. En los últimos veinte años, Cervera y la comarca del Alhama han perdido el 30% de su población. En la España vacía quedan muchos campos de fútbol abandonados y muchas historias que merecen la pena ser recordadas. Mi abuelo, el Pedro, murió el 30 de diciembre de 2010. Le hubiera gustado acompañanos a Vega y a mí el día que nos colamos en el campo del Tolmo, casualmente el 30 de diciembre de 2019.

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Cerverano temporada 94-95

El Cerverano, en el campo del Tolmo, en la temporada 94-94. Arriba a la izquierda, mi abuelo Pedro. De la revista Piedralén.

PD Gracias a mi tía Cruci por su ayuda para recopilar estas historias.

3 comentarios

Archivado bajo Cervera, deportes

3 Respuestas a “El Cerverano

  1. Entrañable historia. Saludos!

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