La ciclista de las soluciones imaginarias

A veces uno se acerca a un libro porque se lo recomienda un amigo o un librero, porque ha oído hablar de él en una tertulia, porque le gusta el autor, porque ha leído una reseña que lo pone bien, porque le llama desde el escaparate de una librería o el estante de la biblioteca, porque ha visto a un chico guapo leyéndolo absorto en el autobús, porque tiene una portada bonita, porque le gusta el título… Por este último motivo tengo ahora en mis manos “La ciclista de las soluciones imaginarias” (Edgar Borges, Ediciones Carena), que se presentó hace unos días en La Ciclería.

La novela (divertida, aparentemente ligera, con una carga de crítica social tras la sonrisa) cuenta la historia del señor Silva y la Ciclista de las soluciones imaginarias, una nueva vecina recién llegada al barrio. Él, contable en paro y en crisis matrimonial, padece “el mal de la mirada trastocada”: una extraña enfermedad por la que mezcla imágenes y voces del pasado y el presente. Ella es una ciclista acróbata, misteriosa, amante de la fotografía y de la patafísica que revoluciona la vida del barrio. “El señor Burgos considera que no debemos menospreciar la imaginación infantil de esa mujer, porque un día podría subvertir la razón de los vecinos y volvernos locos a todos”, advierte uno de ellos.

chica ciclista

(Imagen de Karrah Kobus, de la página de Facebook Chicas ciclistas)

Mientras la leo, pienso que me gustaría ser ésa, una ciclista de soluciones imaginarias, para solucionar pequeños problemas domésticos y grandes conflictos mundiales. Para solucionar, por ejemplo, la circulación de las bicis en mi ciudad. En este caso, confiaría en que peatones, ciclistas y conductores convivieran pacíficamente sin necesidad de normas absurdas y multas. Llenaría la ciudad de calles peatonales, bicis y tranvías, como una Amsterdam a orillas del Ebro, pero con mejor tiempo. Leo, sonrío y tomo notas sobre la patafísica, “un ejercicio de imaginación para encontrar nuevos caminos, un juego de niños, un estudio de lo insólito y lo insignificante”.

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3 comentarios

Archivado bajo bicis, literatura

3 Respuestas a “La ciclista de las soluciones imaginarias

  1. Ya te estoy imaginando a pedales solucionando pequeños problemas a diestro y siniestro, sin dudarlo. Gracias por la recomendación lectora. Apetece este libro. Besicos

  2. ¡Qué buena pinta de novela! Te imagino solucionando a pedales los problemas cotidianos. Un beso.

  3. ¡Gracias! Pedaleando, corriendo y caminando por la ciudad se me ocurren muchas soluciones imaginarias… Besos

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