Regreso a Macondo y otras lecturas

La primera vez que viajé a Macondo tenía 14 o 15 años e iba en el autobús 36 camino del barrio de Las Delicias. Cruzaba la ciudad para ir a entrenar a balonmano, y aprovechaba los largos trayectos y esperas en la parada para leer por primera vez “Cien años de soledad”. Me encantó. Hacía tiempo que no lo releía y este verano el libro saltó de la mesilla de Chema a la mía. Recordaba cuánto me gustó entonces y me acerqué con cuidado al mito. Con miedo a que me decepcionara o a que se hubiera desvanecido un poco la magia. Solo puedo decir que estoy entusiasmada. Me he entretenido en las últimas páginas porque no quería que se terminara. Es, sin duda, mi novela preferida.

El libro está lleno de historias y personajes fascinantes: el matriarcado de Úrsula, que murió cuando contaba “entre 115 y 122 años”; el gitano Melquíades y sus pergaminos crípticos que contaban el secreto de la alquimia y el destino de los Buendía; la subida al cielo de Remedios, la bella; una lluvia torrencial que duró 4 años, 11 meses y dos días; el exterminio de los 17 Aurelianos, hijos ilegítimos del coronel Aureliano Buendía, al que su padre llevó a conocer el hielo y que no murió frente al pelotón de fusilamiento…

Va a ser difícil que otro libro iguale al mito de mi biblioteca particular, pero sigo buscando y disfrutando mientras tanto. Este verano me entretuvo “Tiempo entre costuras” (María Dueñas) en las largas sobremesas de agosto. Me divirtió y sorprendió “Pantaleón y las visitadoras” (Mario Vargas Llosa). Admiré el estilo de Ian McEwan en “Chesil Beach”. Tomé notas con Fernando León de Aranoa y su recopilación “Contra la hipermetropía”.

Y ahora tengo varios libros esperándome en la mesilla. Además, me he apuntado a un club de lectura en el colegio de las chicas (no sé de dónde voy a sacar tiempo…). Es un grupo de madres y padres amantes de la lectura que se juntan una vez al mes a hablar de libros. Deberes para este inicio de curso: “Crónica sentimental en rojo”, de Francisco González Ledesma y “Tokio Blues”, de Murakami.

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3 comentarios

Archivado bajo literatura

3 Respuestas a “Regreso a Macondo y otras lecturas

  1. Senzillament, no m’esperava menys de tu, Paula!
    M’encanta!!! I si no fos perquè el rellotge corre tan de pressa, i sempre vull fer més coses de les que el pas inòspit del temps em permet, m’apuntaria al vostre club de lectura… Potser algun dia, no perdo l’esperança! Una abraçada des d’aquella que fou, per un temps, la teva terra!

  2. A mí también me pasa: siempre quiero hacer más cosas de las que realmente puedo. Pero para los libros siempre hay que encontrar algún hueco… Una abraçada, Annna!

  3. Alvaro

    Me encanta que vuelvas a releer libros que te impactaron hace tiempo y vuelvas a encontrarle toda su magia.
    ¿Y tuis propios escritos? ¿Te gustan después de años? ¿Se los vas a enseñar a tus hijas?
    Un besico
    Alvaro

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