En Castilla sí hay chupachups

Crónica de un mes dando vueltas por España:

A la fresca en Cervera del Río Alhama (La Rioja)
Lo bueno de Cervera es que uno planta las sillas en mitad de la calle (en el barranco del Royo, por ejemplo, delante de nuestra casa) y se puede sentar a ver pasar la vida. Puede pasar la Flores y ofrecerte hojuelas recién hechas o acelgas recién cogidas del huerto. Puede pasar Eloy buscando un poco de conversación. Viene Manolo con su motillo y se ofrece a llevar a las niñas de paseo. Se pueden organizar campeonatos de saltar a la cuerda o comidas populares de 30 personas en el callejón. Se pueden ver estrellas. Y la tienda de la Loli está al lado para ir a comprar chuches.

Cosas que hacer en Santander cuando llueve o amanece nubladísimo
Ir a ver las focas de la península de la Magdalena (es un clásico, y el sitio merece la pena). Ir a un centro comercial (a ser posible, buscar otra alternativa, porque a todo Santander se le ocurre la misma idea). Coger el coche y buscar la Cueva de las Brujas, un restaurante  bonito y un poco escondido en la desembocadura de la ría de Ajo (y si al acabar de comer empieza a llover a mares, pues no pasa nada, a mojarse y ya te cambiarás en casa). No hacer ni caso del cielo, coger el bañador aunque haga 12 grados e ir a la playa de Canallave, en las dunas de Liencres (a lo mejor tienes suerte, las nubes desaparecen y el destino te regala una espléndida y soleada mañana de playa. Juro que a veces pasa).

En Castilla sí hay chupachups
¿Cómo aguantan las chicas tanto viaje? Pues bien, aunque la cosa tiene sus pequeños trucos. Solemos madrugar y solo les damos dos galletas para desayunar. Después, a mitad de viaje repartimos unos chupachups. Y más tarde paramos a almorzar en algún bar de carretera un buen bocadillo de jamón. Esto no sale en ningún libro de Estivill, pero a nosotros nos funciona. A veces protestan un poco. Salíamos el otro día de Santander rumbo a Cádiz, con paradas previstas en Salamanca y Cáceres. “¿Cuándo nos toca el bocadillo de jamón?”, preguntaron antes de llegar a Torrelavega. “Falta mucho”. “¿Y el chupachups?” “Más tarde. Venga, dormid un poco”. “¿Pero cuándo nos toca el chupachups?”. “Cuando crucemos Castilla”. Son insistentes y no les vale cualquier respuesta: “¿Seguro que en Castilla hay chupachups?”. “Síiii”. “Valeee”.

Rota. “¿Nosotros por qué no vivimos aquí?”
El camping Playa Aguadulce, en Rota (Cádiz), está junto a una playa semisalvaje con puestas de sol maravillosas. Tiene también su bar, su pescaíto, su cine de verano, su parque, sus talleres infantiles con Merchi y Toñi, su supermercado, su Levante… En el camping se puede ir todo el día en bañador, se puede trasnochar, se comen helados, se hacen amigos, nadie tiene prisa. Se pueden hacer excursiones a pueblos cercanos y playas espectaculares, disfrutar del atún y las olas en Zahara de los Atunes, pasear por las calles encaladas de Arcos de la Frontera, ver el ambiente de Chipiona o hacer una escapada a Cádiz. “¿Nosotros por qué no vivimos aquí?”, nos preguntó Vega.

Cáceres: cigüeñas, croquetas y lacasitos
Cada vez que voy a Cáceres sueño que soy cigüeña y vivo en una torre medieval en la parte antigua. Mi reino es el entramado de callejuelas empedradas y nombres sugerentes: el Palacio de los Golfines, la calle del Mono, el Adarve de la Estrella. Mientras aprendemos a volar, paseamos por la parte antigua, vamos a los columpios de Cánovas, a la piscina del club de tenis, al cine, las primas mayores pintan las uñas y hacen trencitas, comemos croquetas de Lina y lacasitos de Abu.

Y casi 3.000 kilómetros y un mes después, volvemos a casa. Da gusto reencontrarse con los amigos, el parque y el barrio.

Anuncios

3 comentarios

Archivado bajo Cervera, viajes

3 Respuestas a “En Castilla sí hay chupachups

  1. Marina.

    Sólo si me dais un beso… y todos cantaron conmigo.

  2. Marina.

    Recuerdo perfectamente la sensación de volver y “oler a casa”.

  3. Ana González

    Que buenas sensaciones deja el verano….las tertulias, las frescas, las comidas familiares, los paseos…Creo que los veranos de la infancia se pasen donde se pasen siempre dejan un recuerdo al que volvemos con más años y, o casualidad, siguen siendo casi parecidos…Al final, también nos felicitamos por poder volver a la normalidad..Somos así…que le vamos a hacer

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s