Despedida de Villacampa

El martes acabó el cole y hoy, la guardería. Hoy empieza oficialmente el verano en nuestra casa. Acabamos de despedirnos de la escuela infantil Villacampa, tras tres años muy bonitos e intensos. Las mellizas pasan al cole de mayores y esta mañana me he emocionado al cerrar la puerta de esta etapa.

La escuela Villacampa tiene mucha tradición en el barrio del Arrabal. Mi hermana ya vino aquí hace casi 30 años. Yo la miraba por el cristal de la ventana de su clase (María, corrías para ser la primera en coger triciclo, y ahora sigues pedaleando) y me creía muy mayor con mis 3 años. Unos cuantos años después, nuestras hijas han aprendido y jugado aquí, en este rinconcito de colores en la calle Villacampa, en el casco histórico del Arrabal. Aparecimos en septiembre de 2008, con dos carros (uno gemelar) y tres niñas muy curiosas. Han sido tres años muy intensos de juegos, aprendizaje, canciones, cuentos, dibujos, abrazos, algún enfado, algún mordisco, risas, líos, excursiones, teatro, mucho cariño, historias, “pitotes”, coletas…

Recuerdo los nervios antes de saber si nos habían cogido. Y el primer día de las tres. (¡Qué pequeñas eran!). Y las canciones o las discusiones de cada mañana camino de la guarde. Y las meriendas en la plaza del Rosario o en el parque del Tío Jorge. Y las excursiones al belén de la plaza del Pilar (¡qué frío pasamos!). Y la fiesta de Navidad. Y el amor incondicional de mis chicas a sus profesoras. Y las peleas entre las dos pequeñas por la camiseta fucsia. Y la alegría los viernes que tocaba lentejas para comer (mis hijas son fans de las lentejas de Villacampa). Y el día que Vega nos contó que la leche del cole sabe mejor y descubrimos que llevaba todo el año desayunando dos veces: en casa y en la guarde. Y la pregunta de cada día: “¿hoy quién viene a buscarnos, el yayo, la abuela o la tía Asun?”.

Ahora me pongo reflexiva. Hay quien sostiene que los niños no deberían ir a la escuela hasta los 3 o los 6 años, que donde mejor están es en casa con su familia. Hay opiniones y teorías para todo. Está claro que estos centros son imprescindibles para que los padres podamos conciliar. Yo creo que debería haber una red de escuelas infantiles públicas que garantizara plaza para todos los niños de 0 a 3 años. Elegimos Villacampa por nosotros y por ellas. La volvería a elegir con los ojos cerrados aunque no trabajara y no la necesitáramos los padres para conciliar. Estos tres años han sido un regalo para nuestras hijas. Lo que han aprendido y lo que hemos disfrutado todos no cabe en un blog.

Gracias a todas las educadoras de la escuela: Lola, Cristina, Chus, Pili, Montse, Inés, la otra Cristina, Alma, Emilia… y a todas las madres y padres con los que hemos compartido estos años.

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5 comentarios

Archivado bajo maternidad, Zaragoza

5 Respuestas a “Despedida de Villacampa

  1. Mónica

    ¡Madre mia! esa misma sensación de cumulo de emociones, me ha recorrido por todo cuerpo cuando han cerrado la puerta y os habeís alejado.
    En estos cinco años de Villacampa hemos aprendido tanto,he descubierto lo que realmente me llena al ver a los niños y la relación tan natural que existe en la Escuela, y sin lugar a dudas los dejaría de nuevo aunque no lo necesitara para conciliar mi vida laboral.
    ¡Que suerte!nunca dejó de repertirmelo de que así sucediera,cuantos días de juegos,de aprendizajes,de amor y cariño han vivido mis hijos y yo participe con ellos. Siempre estaré eternamente agradecida a todas:Emilia,Inés,Montsé.Lola,Isabel,MºJosé,Pili,Cristina,Pili,Alma,Isabel,Mºj
    esús,Raquel,Chus,Julia…Y todos los padres y madres maravillosos que he podido conocer y compartir con ellos esta experiencia sobre todo a los que se ha involucrado más el Ampa mi agradecimiento personal:Susana,Nuria,Alberto,Carmen,Cristina,Begoña,Mónica,Raquel,IváElisa,Isabel,Chelo,Sonia,Miriam…Y por darme amigas para toda la vida como tú.
    Nuestra huella queda allí en sus aulas,y con todos los momentos vividos..No tengo palabras para expresar todo lo que siento,¡Ójala! algún día pueda volver .

  2. LOLA

    Leo vuestros sentimientos al cerrar esta etapa, y no puedo evitar sentir emoción, agradecimiento y un sincero pago a nuestra labor.
    Quiero expresar aquí lo que se siente al otro lado de la puerta.
    Termina el curso y estamos cansadas, no voy a negar que esperamos este día “como agua de mayo”, pero también sentimos una ruptura, algo nuestro se va año tras año con vuestros hijos e hijas.
    En mi caso son ya 30 años de despedidas, y os lo aseguro que no es fácil. El tiempo no nos hace más duras.
    Pero si siempre me he sentido priveligiada por trabajar en algo que me gusta, el leer vuestras palabras, me da otro empujón para “seguir acompañando a otros niños y niñas en la gran aventura de crecer”.
    Gracias por habernos confiado ” lo más importante de vuestra familia”.
    ¡HASTA SIEMPRE!
    LOLA

  3. Chema

    Suscribo una a una las palabras de Paula. Vega y Luna, como en su día Lara, no son del todo conscientes, pero sus padres sabemos que ha terminado una etapa importante en su vida.

  4. Claudine

    Oh, Paula, que d’émotions et déjà la nostalgie qui te prend… On ne se rend pas toujours compte à quel point le temps passe vite. Le jour où mon ex-copain est allé reconduire sa fille aînée à l’école primaire pour son premier jour de classe, il s’est mis à pleurer en revenant à la voiture en se rendant compte que les derniers 6 ans s’étaient envolés et qu’elle nétait plus aussi petite qu’avant. Ma mère, pour sa part, me répète souvent qu’elle a l’impression que c’était hier qu’elle était enceinte de moi…
    À 16 ans, j’ai commencé les cours dans une nouvelle école. J’étais timide et ne parlais pas beaucoup. Le professeur nous a distribué la liste de classe avec tous les noms de nos camarades. Soudain, j’ai entendu mon nom chuchoté par des dizaines de voix: “Qui c’est Claudine Filion-Dufresne??”. Gênée, je me suis retournée et leur ai dit que c’était moi. Au fond de la classe, un grand garçon maigre, les cheveux attachés par une queue de cheval et portant des lunettes m’a alors demandé: “C’est toi, Claudine? Es-tu allée à la garderie des Petits amis de Lorraine?” En jetant un oeil à la liste, j’ai moi aussi reconnu le nom de Dominique, celui qui avait été mon meilleur ami à la garderie bien des années plus tôt… Qui aurait pu dire maintenant qu’à l’époque les gens nous prenaient pour des jumeaux tellement nous nous ressemblions?
    Besos Paula!

  5. Merci beaucoup, Claudine! Es un honor que escribas el primer comentario en este blog en francés. Y comparto tus reflexiones sobre la nostalgia y el paso del tiempo. Nunca sabes dónde puedes encontrarte a un amigo de la guardería! Besos

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